“Tu partida”.

Tu partida. A primera instancia y a leguas era un hecho inminente. No podemos buscar sólo un culpable, somos culpables los dos.

Yo por ser tan ilusa, y tú, por ilusionista.

Quise sumergirme en ti cuando sabía que me lanzaba a un charco, y por más que quisiera nadar iba a morir en la orilla de cansancio.

Por tu parte, nunca me mentiste; la testaruda aquí fui yo. Quise jugar a saberlo todo cuando en realidad no tenía ni puta idea. Yo fui quién decidió morir en ti.

Y aunque culpables somos los dos, no puedo dejar de sentir que yo pude evitarlo.

Ahora, pago las consecuencias.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s