“A usted que se ha quedado como mancha indeleble”.

Sí, a usted que llegó para quedarse. A usted le hablo. Porque cuando la vida no tenia nada para darme, llegó usted y me sorprendió; me hizo esclava de sus deseos, y prolifera en mi cuerpo como mancha indeleble, notándose cada vez más y más, haciendo eco en mis sensaciones. Esas que no ponen resistencia, que caen rendidas y se hacen débiles, sin deseos de querer prosperar; teniendo como único propósito ceder sin temor a fallar.

Y es que sin muchos preámbulos, lo quiero a usted, sí señor, a usted.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s